DEJAR IR

Hoy te escribo desde el balcón de mi casa donde estoy viendo algunas luces navideñas y eso me lleva a ser consciente lo cerca que estamos de que el año se termine.

Y más allá de pensar las metas y objetivos que tengo para el próximo año, empecé a reflexionar un poco en lo que solté y dejé ir este año para darle lugar a nuevos proyectos, personas y cosas.

Y es que dejar ir o soltar no es tarea sencilla. Implica aceptar y vivir armoniosamente con la incertidumbre de lo inesperado.

Todo es transitorio, nada nos pertenece y como dice Jorge Drexler, “no tenemos pertenencias sino equipajes”.

Lo único que “tenemos” es a nosotras mismas, de ahí la importancia de aprender a cultivar una buena relación con una misma.

El dolor que implica dejar ir viene amarrado de las expectativas que tenemos hacia el otro, la vida e incluso hacia nosotras mismas.

¡Y ahí está el punto! ¡Las expectativas!

De lo mucho que he aprendido en mi nuevo transitar es que he sido consciente en no tenerlas.  Como les digo a las personas que acompaño en su camino “sin expectativa al resultado” ¡y como ha sido de duro este ejercicio! Pero también ha sido muy liberador, porque te permite actuar desde tus propias convicciones y no “esperando” a que los demás te aprueben.

Cuando actuamos sin expectativas, es decir, sin esperar nada, lo hacemos desde el amor y no desde el control, porque me permito Ser y por tanto permito Ser a los demás, tal cual como son, con sus luces y sombras, por la sencilla razón de que todo lo que “espero” ya lo tengo dentro de mí.

Este año dejé ir personas que fueron amigas durante muchos años, pero que ya no estamos en la misma sintonía y aunque se me dificultó mucho aceptar esta situación, empecé a comprender que somos movimiento y por tanto vibramos en frecuencias diferentes, y eso no es “bueno” ni “malo”, simplemente es.

Solté creencias familiares arraigadas que limitaban mi potencial de creación y eso implica cambiar la forma de relacionarme con ello, pensando siempre en lo que está bien para mí, no en lo que está bien para ellos, aunque eso implique “el exilio”

Me permití soltar trabajos donde ya no me sentía conectada, porque fui consciente que lo que tenía que aprender ya lo había aprendido, era momento de avanzar ante retos y desafíos más significativos.

Dejé ir rutinas, recuerdos, personas y situaciones con las cuales ya no vibro, para permitirme vivir y disfrutar de lo que día a día la vida me trae.

Vivir sin expectativas es permitirte vivir de manera literal, no vivir a través de una ilusión de… porque la expectativa lo que genera es eso, “yo hice esto esperando que tu…” Y ahí volvemos otra vez al sufrimiento, la desilusión, la decepción, y el auto juicio.

Y te cuento esto, porque quiero compartirte una reflexión muy pertinente de Anthony Hopkins que nos invita una vez más a priorizarnos y comprender que lo más valioso que tenemos en la vida es a nosotras mismas.

“Deja ir a la gente que no está lista para amarte. Esto es lo más difícil que tendrás que hacer en tu vida y también será lo más importante.

Deja de tener conversaciones difíciles con personas que no quieren cambiar.

Deja de aparecer para las personas que no tienen interés en tu presencia. Sé que tu instinto es hacer todo lo posible para ganar el aprecio de los que te rodean, pero es un impulso que roba tu tiempo, energía, salud mental y física.

Cuando empiezas a luchar por una vida con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo estará listo para seguirte a ese lugar.

Eso no significa que tengas que cambiar lo que eres, significa que debes dejar ir a las personas que no están listas para acompañarte.

Si eres excluido, insultado, olvidado o ignorado por las personas a las que les regalas tu tiempo, no te haces un favor al seguir ofreciéndoles tu energía y tu vida.

La verdad es que no eres para todo el mundo y no todos son para ti

Esto es lo que hace tan especial cuando encuentras a personas con las que tienes amistad o amor correspondido. Sabrás lo precioso que es porque has experimentado lo que no es.

Hay miles de millones de personas en este planeta y muchas de ellas las vas a encontrar a tu nivel de interés y compromiso

Tal vez si dejas de aparecer, no te busquen

Tal vez si dejas de intentarlo, la relación termine

Tal vez si dejas de enviar mensaje, tu teléfono permanecerá oscuro durante semanas

Eso no significa que arruinaste la relación, significa que lo único que la sostenía era la energía que solo tú dabas para mantenerla

Eso no es amor, es apego. Es dar una oportunidad a quien no lo merece

Tu mereces mucho más

Lo más valioso que tienes en tu vida, es tu tiempo y energía, ya que ambos son limitados

A las personas y cosas que le des tu tiempo y energía, definirá tu existencia

Cuando te das cuenta de esto, empiezas a entender por qué estás tan ansioso cuando pasas tiempo con personas, actividades o espacios que no te convienen y no deben de estar cerca de ti.

Empezarás a darte cuenta que lo más importante que puedes hacer por ti mismo y por todos los que te rodean, es proteger tu energía más ferozmente que cualquier otra cosa

Haz de tu vida un refugio seguro, en el que solo se permiten personas “compatibles” contigo.

No eres responsable de salvar a nadie

No eres responsables de convencerles de mejorar

No es tu trabajo existir para la gente y darles tu vida

Te mereces amistades reales, compromisos verdaderos y un amor completo con personas saludables y prósperas

La decisión de tomar distancia con personas nocivas, te dará el amor, la estima la felicidad y la protección que te mereces”

Anthony Hopkins

Entonces, ¿Qué dejaste ir durante este año? ¿a qué le abres espacio?

Sabes que me gusta leerte en los comentarios, estamos para acompañarnos 

Con amor.

Isabel Otálvaro – IOHOLISTIC

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